Sentado en una silla con la mirada fija en el piso y la cabeza ‘ida’, leyendo un libro cada tanto, siempre en silencio y habitualmente dejando la comida a medio comer, así pasa sus días de presidiario el empresario Leonardo Hisa en el Módulo 6 B del penal San Felipe.

El hombre, acusado de ser el instigador del crimen de su ex mujer, Norma Carleti, está detenido en la cárcel desde el 24 de abril pasado, aunque perdió la libertad el 14 de marzo, diez días después de que su mujer apareciera brutalmente asesinada en Tunuyán.

Quienes tienen trato cotidiano con él aseguran que el hombre está “depresivo”. De hecho, y está comprobado a partir de documentos médicos, años antes del crimen de Carleti el hombre ya llevaba adelante un tratamiento psicológico justamente por una depresión aguda. “Esta situación de detención, obviamente, lo ha afectado mucho más”, afirma Daniel Sosa Arditi, uno de sus abogados.

El hombre que supo ser presidente de la Cámara de Comercio de Valle de Uco y diputado provincial por la UCR, se encuentra detenido en el pabellón conocido como “de funcionarios”, donde conviven los condenados por lesa humanidad, policías, penitenciarios y funcionarios. En total, con Hisa son 58 internos. Para el Servicio Penitenciario se trata de un grupo de presos “totalmente tranquilo”.

Otro de los problemas que presenta el empresario tiene que ver con la poca comida que ingiere en el penal. “Apenas come; deja el plato casi lleno”, explicaron desde San Felipe, donde están muy atentos a su conducta y a su salud y le hacen un seguimiento especial con psiquiatras.

“Con este tipo de detenidos tenemos lo que se conoce como control permanente”, indicaron desde el penal San Felipe.

Para completar el cuadro, trascendió que el empresario no participa de ninguno de los programas recreativos del Sistema Penitenciario y prácticamente no interactúa con sus compañeros de encierro.

“Se la pasa leyendo; lo mismo hacía cuando estuvo detenido en la seccional 18 de San Carlos, donde lo más que pedía eran libros”, refresca uno de sus abogados.

Sus hijos Leonardo (fruto de su primer matrimonio) y Lucio (fruto de su relación con Norma Carleti) figuran entre sus visitas más asiduas. Familiares (en especial una de sus primas) y amigos completan la lista de 9 personas que acuden a San Felipe a verlo periódicamente.

La causa y lo que viene

Después de la audiencia de prisión preventiva que se llevó a cabo en Tunuyán y por orden del juez Balmes, Hisa fue enviado al penal de San Felipe después de que pasara casi un mes en los calabozos de la seccional 18 de San Carlos.

“Nosotros planteamos la prisión domiciliaria porque no había riesgo de fuga, porque nuestro defendido siempre estuvo a derecho y también por su situación emotiva: todos saben que padece depresión”, explicó Sosa Arditi.

Tanto Sosa Arditi -quien actúa como defensor con Roberto Godoy Lemos- han realizado varias presentaciones que deberán ser revisadas en las semanas que se avecinan.

En ese sentido, el viernes pasado, después de un sorteo, la Cámara de Apelaciones que definirá la suerte de Hisa quedó compuesta por los jueces Marcelo Gutiérrez del Barrio, Gabriela Urciolo y Eduardo Martearena. Lo que no está decidido todavía es la fecha en que se llevará adelante ese proceso.

Además de la prisión preventiva de Hisa, la Cámara deberá resolver las más de diez nulidades que presentó Pablo Cazabán, el abogado de los otros detenidos con que cuenta el caso: los hermanos Kevin, Alexis y Ever Guerrero, quienes están detenidos en la cárcel de Boulogne Sur Mer.

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