Durante más de dos décadas, el museo de la localidad francesa de Elne, situada al sur de Perpiñán, se dedicó a adquirir obras del pintor local Etienne Terrus (1857-1922), cuyos dibujos y acuarelas reflejan los paisajes de la región. Con esfuerzo, llegaron a obtener un total de 140 cuadros, de los cuales 82 eran falsos.

Fue el historiador de arte Eric Forcada quien comenzó a sospechar acerca de un posible engaño en la atribución de las pinturas de la pinacoteca. Sus dudas llegaron cuando, tras unas obras de mejora del museo, el especialista observó que en los paisajes de Terrus se mostraban algunos edificios que fueron construidos después de su muerte, como explicó la radio local France Bleu.

La respuesta final la dio una comisión de expertos que, tras estudiar los dibujos y acuarelas adquiridas, compradas y recibidas como donación para el museo, determinó que más de la mitad de estas producciones no podían ser atribuidas al pintor que nació y falleció en la localidad de Elne.

Ante esto, el Ayuntamiento dne Elne presentó una denuncia por falsificación y estimó que que el prejuicio causado asciende a 160.000 euros. También presentaron una queja contra quienes ordenaron, pintaron o vendieron las pinturas falsas. Por su parte, la policía local está investigando el caso.

“Me pongo en el lugar de los visitantes que han pagado una entrada y que vieron obras falsas. Es inaceptable”, aseguró el alcalde de la ciudad, Yves Barniol, a la radio France Bleu. También agregó que la investigación abierta por los servicios franceses contra el tráfico de obras de arte incluye a otros artistas, y que podría tratarse de un problema extendido en toda la región.

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