La fascinación por el caos, el amor por lo aleatorio y el azar, la ruptura radical con lo tradicional y, por encima de todo, la negación del arte clásico se revelan en las aproximadamente 250 obras que forman la exposición Dadá ruso. 1914-1924, primera gran muestra que celebra el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía alrededor de la vanguardia rusa vista desde los cánones del movimiento internacional Dadá.Comisariado por Margarita Tupitsyn, este recorrido comienza al inicio de la I Guerra Mundial, en 1914, y se cierra con el triunfo de la revolución rusa y la muerte de Lenin en 1924, cuando el Partido Comunista colocó en el poder a Stalin. En él se exhiben pinturas, collages, fotografías, documentación, publicaciones y películas. Kazimir Malevich, Aleksandr Rodchenko, Olga Rozanova, Ivan Puni, Igor Terentiev, Vladimir Tatlin, Ilya Zdanevich y Kirill Zdanevich, los grupos Nothingdoers y 41° son algunos de los artistas presentes en la exposición.El barbero, una de las piezas emblemáticas de la muestra, es obra del franco-ruso Ivan Puni, uno de los artistas referentes de los nuevos lenguajes, creador comprometido con las nuevas tendencias, recibió críticas brutales por su posición artística. “Un conjunto de materiales heterogéneos, una barricada de chatarra y de basura, cuando la sangre de los niños de Rusia está fluyendo”, escribió en 1915 un crítico ante la exhibición de sus obras y de las Malevich y Tatlin, a los que apadrinó.Precisamente el grupo Supremus, los artistas vanguardistas dirigidos por Malevich, fue el que acogió a otra de las creadoras de la exposición, Olga Rozanova, de la que destaca también una obra, En la calle, pintada en 1915. Aquí se aprecian perfectamente el poder del color y del peso visual como motores de toda la composición.Estas dos pinturas, así como el resto del conjunto, subrayan elementos en los que estos vanguardistas rusos coincidieron con el movimiento internacional Dadá, muy especialmente en su forma de fusionar lo visual y lo verbal, pero también en cierta extravagancia en sus manifestaciones o en su categórica convicción antibélica.

Abstractos e internacionalesDadá ruso. 1914-1924 se divide en distintas secciones. Comienza con la abstracción alógica, alejada de la geometría y la música y desarrollada a partir del collage; sigue con el periodo comprendido entre 1917 y 1924, centrado en lo revolucionario y el internacionalismo, y se cierra con Dada Bridge, donde se muestran piezas vinculadas a las conexiones entre Rusia, París y Berlín.Todos los lienzos expuestos demuestran una intención agitadora próxima al marxismo por parte de sus creadores, así como una adhesión casi religiosa a conceptos como la negación, el azar o lo absurdo como ejes sobre los que construir sus creaciones. No es casualidad que la obra con la que arranca la exposición sea una de las primeras óperas del absurdo en lenguaje záum -una especie de lenguaje universal para la poesía completamente vacío de contenido racional-, Victoria sobre el sol (1913), en la que, entre otros, participaron Kruchónij, Jlébnikov y Malévich.Otros artistas de los que se puede ver su trabajo en esta gran muestra son Natan Altman, Vasilii Ermilov, Gustav Klutsis, Aleksei Kruchenykh, Valentina Kulagina, Aleksei Morgunov, Igor Terentiev y Nadezhda Udaltsova.

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