Aunque el colosal busto de Ramsés II no sale del British Museum (es una de sus piezas estrella), sí lo ha hecho otra delicadísima estatua que Belzoni descubrió en sus expolios en Luxor (la antigua Tebas). En 1816, Belzoni entró en el templo de Mut, donde según parece encontró la imponente estatua a tamaño natural del faraón Seti II(c. 1.200-1.194 a.C.), sexto rey de la Dinastía XIX. Sentado en su trono, Seti IIrealiza una ofrenda a Amón, el dios creador:una capilla coronada por una cabeza de carnero, símbolo de la deidad.

Seti II está en Barcelona. Es el primer rey con que se topa el visitante de la exposición Faraón. Rey de Egipto, que el British Museum estrena en CaixaForum y que se podrá ver hasta el 16 de septiembre(luego viajará a Madrid, Sevilla y Zaragoza). En esta escultura -que Belzoni encontró junto a varias piezas de la diosa leona Sekhmet- se puede sintetizar prácticamente toda la narrativa de Faraón. Empecemos con el simbolismo: Seti IIestá coronado con un ureo (una cobra erguida) que lo protege y entre sus piernas se puede ver una cola de toro, que le transmite la fuerza necesaria para reinar. Su trono está decorado con plantas de papiro y loto, una representación de la unificaciónj del Alto y del Bajo Egipto. En el pedestal aparecen los nombres del monarca pero el signo de Seth, dios del caos, que durante las Dianstías XIXy XX fue una de las divinidades nacionales fue borrado probablemente durante la Baja Época, momento en que se negó su carácter divino. Porque los dioses egipcios podían caer de su particular Olimpo. Y los faraones -una encarnación de la divinidad en la tierra- escogían a su propio dios y tomaban sus atributos.

«Faraón reúne 3.000 años de historia y quiere ir más allá de las ideas establecidas.. Egipto fue un reino muy vasto y complejo, administrarlo no era sencillo. La realidad no es siempre tan glamourosa como se suele imaginar el Egipto de los faraones. Por ejemplo, sus palacios solían ser de ladrillos de barro y no eran, ni de lejos, tan suntuoso como los templos de los dioses», explica la comisaria Marie Vandenbeusch, del departamente del Antiguo Egipto y Sudán del British Museum, que ha cedido 164 piezas para esta exposición, un paseo entre dioses y faraones, entre Osiris y Amenhotep, entre Ra y Tutmosis.

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