En la Dirección de Atención Adultos Mayores se realizó una teleconferencia entre los referentes de los seis municipios de Unicipio, su director Aldo Sáez; el director de PAMI, Carlos Valcárcel, directivos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y Silvia Gascón, quienes se encontraban en Buenos Aires. En la comunicación hicieron un intercambio de experiencias y hablaron de las diez ciudades argentinas que están reunidas en torno al proyecto Ciudades Amigables.

Además del intercambio de información, se puso énfasis en las observaciones que efectuaron los adultos mayores en los encuentros que se llevaron a cabo en cada ciudad. Respecto de esto, y a diferencia de lo que sucede en otras provincias, en Mendoza muchas de las necesidades de mejoras en la accesibilidad, en distintas zonas departamentales, ya están resueltas o en vías de resolución.

Por esa razón y por muchas otras políticas, que se han ido desarrollando en el tema de vida saludable, de creación, de integración y de intergeneracionalidad, Mendoza se ha convertido en una ciudad emblema. Es por esto que todas las ciudades latinoamericanas que están reunidas en torno a este proyecto tienen su mirada puesta en nuestra provincia.

Finalmente, se decidió que para marzo Mendoza será sede del próximo Encuentro Latinoamericano de Ciudades Amigables. En abril, Argentina había participado en un encuentro Latinoamericano de Ciudades Amigables que se realizó en México. Allí,  Mendoza fue destacada como ejemplo y referente para América Latina por tener seis departamentos que son amigables.

¿Qué es una ciudad amigable con las personas mayores?

Según la Organización Mundial de la  Salud, el programa “Ciudades amigables con el adulto mayor” define a un entorno urbano integrador y accesible que fomenta el envejecimiento activo de las personas mayores mediante la participación, la mejora de las condiciones de salud y el aumento de la seguridad de los entornos, a fin de incrementar su calidad de vida en particular y, en consecuencia, de toda la ciudadanía.

Su propósito es ayudar a las ciudades a mirarse desde la perspectiva de las personas mayores, para identificar en qué aspectos y de qué manera pueden ser más amigables con éstas. En este sentido, el programa incluye una guía desde la cual se identifican ocho aspectos de la vida urbana que pueden influir en la salud y la calidad de vida de las personas mayores: espacios al aire libre y edificios; transportes; vivienda; participación social, respeto e integración social; participación cívica y empleo; comunicación e información y apoyo de la comunidad y servicios de salud.

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